Centro Estatal de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades

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Secretaría de Salud

Alertas

Título: Alerta Epidemiológica - Infecciones humanas causadas por influenza aviar A(H5N1) en la Región de las Américas - 5 de junio del 2024.

Fecha: 05 de Junio de 2024

Resumen. La Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) hace un llamado a los Estados Miembros para trabajar de forma colaborativa e intersectorial con el fin de preservar la sanidad animal y proteger la salud pública. La OPS/OMS insta a los Estados Miembros a implementar protocolos de detección oportuna, notificación y respuesta rápida ante brotes en animales y/o el registro de infecciones en humanos. La OPS/OMS alienta a los Estados Miembros a que revisen y pongan a prueba sus planes de preparación y alistamiento ante influenza pandémica. Además, se insta a compartir los virus con los Centros Colaboradores de ambos sectores para fortalecer los análisis de riesgo y contar con virus candidatos vacunales.

La detección de la infección por el virus de la influenza aviar, que usualmente es transmitido entre aves, ha aumentado de manera creciente en mamíferos. Dicho aumento de casos en mamíferos es atribuido a cambios en la ecología y epidemiología del virus. En efecto, los virus de influenza A(H5N1), especialmente del clado 2.3.4.4b continúan diversificándose genéticamente y diseminándose geográficamente. Desde 2020, la variante del clado 2.3.4.4b ha ocasionado un número sin precedentes de muertes de aves silvestres y aves de corral en numerosos países de África, Asia y Europa (1). En 2021, el virus se extendió a América del Norte y, en 2022 a Centroamérica y América del Sur (1). Ese mismo año, se reportaron brotes de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) 1 H5N1 en aves de corral y aves silvestres a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) desde 67 países de todos los continentes. Para 2023, se registraron brotes epidémicos en animales los cuales fueron notificados por 14 países y territorios, principalmente en las Américas.

Siempre que se detecten aves infectadas con virus de la influenza aviar existe un riesgo de que se produzcan infecciones esporádicas en mamíferos y seres humanos debido a la exposición a animales infectados o entornos contaminados. Desde 2022, diez países de tres continentes han notificado brotes en mamíferos a la OMSA, viéndose afectados tanto mamíferos marinos como terrestres, incluyendo ganado vacuno, perros, gatos, visones de cría, focas y leones marinos. Con relación al clado 2.3.4.4b, en octubre del 2022, un brote de IAAP H5N1 del clado 2.3.4.4b se reportó en visones de cría en España, con evidencia de transmisión de visón a visón, pero sin identificarse el modo de transmisión. En julio del 2023, un brote por el mismo clado afectó a una granja de cría de visones para la producción comercial de pieles en Finlandia. La infección fue confirmada en zorros, visones americanos y perros mapaches de 20 granjas. El análisis genético realizado sugirió la introducción a partir de aves silvestres que buscan alimentos en áreas agrícolas. Las investigaciones apuntaron a una transmisión directa entre animales.

Desde 2003 hasta el 3 de mayo del 2024, se notificaron a la OMS al nivel global un total de 889 casos y 463 defunciones (letalidad del 52%) en humanos provocados por el virus de influenza A(H5N1), afectando a 23 países. El virus IAAP A(H5N1) que circula actualmente en las Américas pertenece a un genotipo de IAAP, producto de una recombinación ocurrida en aves silvestres en Europa y cepas de baja patogenicidad en aves silvestres y domésticas durante su diseminación global. Este nuevo genotipo se ha diseminado rápidamente desde Europa hacia Norte América, África y Asia Occidental a través de las rutas migratorias de aves acuáticas. Tras la detección del virus de influenza A(H5N1) en las Américas en 2021, el mismo se ha detectado a lo largo de todo el continente.

Desde 2022 y hasta la semana epidemiológica (SE) 20 del 2024, un total de 19 países y territorios de la Región de las Américas reportaron a la OMSA 5.261 brotes de influenza aviar en aves domésticas y silvestres: Argentina, el Estado Plurinacional de Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, los Estados Unidos de América, Guatemala, Honduras, las Islas Malvinas, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y la República Bolivariana de Venezuela (Tabla 1) (3). Durante este lapso, 457 brotes de IAAP A(H5N1) han sido reportados en mamíferos en Argentina, Brasil, Canadá, Chile, los Estados Unidos de América, México, Perú y Uruguay (Tabla 2) (3). Entre la SE 1 a la SE 20 de 2024, seis países en la región de las Américas han identificado 210 brotes de influenza aviar en aves y 78 brotes en mamíferos.

Seis infecciones humanas causadas por influenza aviar A(H5N1) han sido registradas desde 2022 en las Américas. Cuatro fueron notificadas en los Estados Unidos de América, el 29 de abril de 2022, el 1 de abril de 2024, el 22 de mayo de 2024 y el 30 de mayo de 2024; una en Ecuador, notificada el 9 de enero de 2023; y una en Chile, notificada el 29 de marzo de 2023.

En México, entre la SE 1 y la SE 20 del 2024, se notificaron a la OMSA tres brotes de influenza aviar en aves. Los brotes se registraron en los estados de Chihuahua, con un brote en aves silvestres; y en Jalisco y Michoacán, con un brote afectando aves domésticas respectivamente.

Recomendaciones para los Estados Miembros.

Si bien afectan en gran medida a los animales, los brotes de influenza aviar plantean riesgos continuos para la salud pública. Conjuntamente, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) instan a los Estados Miembros a trabajar en forma colaborativa e intersectorial para preservar la sanidad animal y proteger la salud de las personas.

Los casos esporádicos detectados de virus del clado H5 2.3.4.4b en humanos están mayoritariamente asociados al contacto directo con animales infectados y entornos contaminados. La evidencia actual refleja que el virus no parece transmitirse fácilmente de una persona a otra. Sin embargo, se debe fortalecer la vigilancia para detectar cualquier posible cambio en esta situación.

La OMSA cuenta con recomendaciones específicas sobre la situación de influenza aviar y los mamíferos. Dichas recomendaciones aconsejan a los países que mantengan una vigilancia intensificada de la enfermedad en aves domésticas y silvestres, previniendo la propagación de la enfermedad a través de la implementación de medidas de bioseguridad.

La OMSA recomienda controlar los desplazamientos de animales domésticos susceptibles y sus productos, y a proteger a las personas en contacto estrecho con animales enfermos. Es crucial el monitoreo de animales susceptibles domésticos y silvestres, investigando los aumentos de mortalidad en animales silvestres. Además, la oportuna notificación y el intercambio de secuencias genéticas de los virus de influenza aviar son esenciales para comprender la dinámica de la enfermedad.

La Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS / OMS) hace un llamado a la acción para que los Estados Miembros trabajen en forma colaborativa e intersectorial para preservar la sanidad animal y proteger la salud pública. Es esencial que se implementen medidas preventivas de la influenza aviar en su origen, se establezcan protocolos de detección, notificación y respuesta rápida ante brotes en animales, se refuerce la vigilancia de la influenza tanto animales como humanos, se lleven a cabo investigaciones epidemiológicas y virológicas en relación con los brotes en animales y las infecciones humanas, se comparta la información genética de los virus, se fomente la colaboración entre los ámbitos de la salud animal y humana, se comunique de manera efectiva el riesgo y se garantice la preparación para una posible pandemia de influenza en todos los niveles.

Coordinación multisectorial.

La preparación para la detección y respuesta a emergencias de salud pública requiere la adopción de un enfoque holístico multisectorial y multidisciplinario. Acciones multisectoriales como el establecimiento de protocolos estandarizados que sean inclusivos con todos los sectores relevantes, con roles bien establecidos facilitan el intercambio de información y su análisis, el desarrollo de una estrategia de respuesta basada en Una Sola Salud que incluya tanto el riesgo humano y/o animal y la formación de recursos humanos. Es fundamental contar con una coordinación viable e impulsada por una cultura y un enfoque sistémico para la preparación ante emergencias y el fortalecimiento de los sistemas de salud antes de que sea necesario responder a un evento. La integración de la perspectiva y las funciones de las partes interesades del enfoque de Una Sola Salud es esencial y debe promoverse.

El compromiso político de alto nivel, el mapeo y análisis de las partes interesadas, la evaluación conjunta de necesidades y el establecimiento de canales de comunicación son elementos claves de la coordinación multisectorial para la preparación de emergencias sanitarias. Estos pilares deben ser implementados a través de un marco de trabajo transparente, confiable y con rendición de cuentas.

Vigilancia de casos en humanos.

A fin de identificar de manera temprana los casos o eventos de trasmisión en la interfaz humano-animal, se recomienda la vigilancia y seguimiento de las personas expuestas y sus contactos. Debido a la naturaleza de constante evolución de los virus de la influenza, la OPS/OMS sigue resaltando la importancia del fortalecimiento de la vigilancia basada en indicadores, es decir de la infección respiratoria aguda grave (IRAG) y la vigilancia del síndrome gripal (ETI), así como el fortalecimiento de la vigilancia basada en eventos.

Esto permite detectar cambios virológicos, epidemiológicos y clínicos asociados con los virus de la influenza circulantes, los cuales pueden impactar la salud humana. Además de las actividades de búsqueda activa de casos, identificación y seguimiento de contactos llevadas a cabo durante la investigación epidemiológica de los eventos zoonóticos, es recomendable alertar y sensibilizar a los clínicos para considerar el diagnóstico de influenza aviar y fortalecer los sistemas de vigilancia existentes en áreas cercanas a granjas avícolas, áreas donde se han registrado casos en humanos y brotes en animales o donde se sospecha la fuente de la infección. Para complementar la vigilancia de la IRAG y la ETI, la OPS/OMS recomienda establecer sistemas de alerta temprana para detectar eventos inusuales y tener un panorama más completo de la situación y realizar oportunamente una evaluación de riesgo conjunta y coordinada entre los sectores humano, animal y de medioambiente.

La OPS/OMS reitera a los Estados Miembros la necesidad de mantener y reforzar la vigilancia del virus de la influenza estacional y zoonótico, incluyendo el envío inmediato de muestras de influenza humana causadas por influenza aviar al Centro Colaborador de la OMS en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC).

Dado que la información sobre la circulación de los virus de influenza aviar A(H5N1) es importante para la composición de la vacuna contra la influenza humana y para generar datos para la preparación y respuesta, se recomienda a los países a compartir muestras de influenza animal con el Centro de Colaboración de la OMS del Hospital Infantil St. Jude, el cual se centra exclusivamente en la amenaza que representan para los seres humanos los virus de influenza zoonóticos.

Fuente:

  • Organización Panamericana de la Salud (OPS) file:///C:/Users/dr_ig/Downloads/2024-jun-05-phe-alerta-influenzaaviar-ah5n1-es-final.pdf

Título: Actualización Epidemiológica - Aumento de casos de dengue en la Región de las Américas - 18 de junio del 2024

Fecha: 18 de Junio de 2024

Resumen. En la Región de las Américas, el número de casos de dengue registrados durante el primer semestre del 2024 superó al máximo número de casos reportado en un año, de todos los años anteriores registrados. Hasta la semana epidemiológica (SE) 23 del 2024, 43 países y territorios de la Región de las Américas han reportado 9.386.082 casos de dengue, una cifra dos veces mayor al número de casos registrados durante todo el 2023, 4.617.108 casos.

En la Región de las Américas, el número de casos de dengue registrados durante el primer semestre del 2024 superó al máximo número de casos reportado en un año, de todos los años anteriores registrados. Hasta la semana epidemiológica (SE) 23 del 2024, 43 países y territorios de la Región de las Américas han reportado en 9.386.082 casos de dengue, una cifra dos veces mayor al número de casos registrados durante todo el 2023, 4.617.108 casos.

Desde la SE 1 a la SE 23 del 2024, del total de casos reportados, 4.630.669 (49%) fueron confirmados por laboratorio. De este total, 9.582 fueron caracterizados como dengue grave (0,10%) y se registraron 4.529 casos fatales (tasa de letalidad 0,048%). Los seis países que concentran el 98% de los casos fatales en la Región de las Américas son: Brasil con 3.643 (82,4%), Argentina con 355 (8,0%), Perú con 203 (4,5%), Paraguay con 100 (2,3%), Colombia con 74 (1,7%) y Ecuador con 44 (0,9%) casos fatales.

Los cuatro serotipos del virus dengue están circulando en la Región de las Américas hasta la SE 23 del 2024. Brasil, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México y Panamá reportan circulación simultánea de los cuatro serotipos (DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4). Adicionalmente, Argentina, Perú y Puerto Rico reportaron circulación simultánea de DENV-1, DENV2 y DENV-3.

Subregión Istmo Centroamericano y México.

Entre la SE 1 y la SE 23 del 2024 se reportaron 174.868 casos de dengue, lo que representa un incremento del 92% respecto al mismo periodo del 2023 y del 155% con respecto al promedio de los últimos 5 años.

En México hasta la SE 23 del 2024, se reportaron 83.997 casos de dengue, lo que significa un incremento de 241% en comparación al mismo periodo en 2023 y un 357% con respecto al promedio de los últimos 5 años. Los estados que más reportaron casos fueron Guerrero, Tabasco y Quintana Roo. La tasa de incidencia acumulada a la SE 23 del 2024 es de 63 casos por 100.000 habitantes, 510 casos (0,61%) fueron caracterizados como graves y se registraron 26 casos fatales (tasa de letalidad 0,031%).

La OPS/OMS reitera a los Estados Miembros a que continúen con el fortalecimiento de las acciones de vigilancia, triaje, diagnóstico, manejo oportuno y adecuado de los casos de dengue y otras arbovirosis, así como las acciones de control del vector.

Vigilancia Integrada

OPS/OMS alienta a continuar con la vigilancia epidemiológica y proporcionar informes de casos sospechosos y confirmados de dengue, chikunguña y Zika. Dado que la agrupación de casos es común en estas enfermedades (dengue, chikunguña y Zika), se deben hacer esfuerzos para analizar la distribución espacial de los casos para permitir una respuesta rápida a nivel local de las áreas más afectadas. La información de los puntos críticos de las tres enfermedades debe ser dirigida para el control intensivo de vectores.

La vigilancia entomológica centinela ayudará a evaluar los cambios en el riesgo de enfermedades transmitidas por vectores y el impacto de las medidas de control de vectores.

Manejo de caso

Las medidas para garantizar el manejo clínico adecuado de casos sospechosos de dengue deben ser una prioridad.

Se deben fortalecer las capacidades en el nivel de la atención primaria en salud y desde este nivel evitar la progresión a formas graves y defunciones por dengue. Para esto es necesario que los trabajadores de la salud realicen un diagnóstico clínico temprano y el reconocimiento de signos de alarma en dengue (como dolor abdominal intenso y sostenido o dolor a la palpación del abdomen, vómitos persistentes, acumulación clínica de líquido, sangrado de la mucosa, letargo, inquietud, agrandamiento del hígado> 2 cm por debajo del reborde costal y aumento progresivo del hematocrito) para así, iniciar un manejo adecuado acorde a las recomendaciones publicadas en las directrices clínicas de la OPS. En los casos en que se sospeche dengue, los trabajadores de la salud deben proporcionar una guía clara a los pacientes y / o familias para monitorear los signos de alarma y buscar atención médica inmediata en caso de que se presente al menos uno de estos signos. Estas medidas ayudarán también a reducir la cantidad de pacientes que deben ser remitidos a hospitales, evitando así la saturación de estas instalaciones y las unidades de cuidados intensivos.

Al mismo tiempo, todos los hospitales de segundo y tercer nivel deben estar preparados para manejar casos de dengue con signos de alarma y casos de dengue grave.

Es importante que previo a la temporada de mayor transmisión de dengue (y otras arbovirosis), el personal de salud a cargo de la atención clínica de estos casos esté debidamente capacitado. La OPS cuenta con un curso virtual de dengue para este fin, disponible de forma gratuita en su Campus Virtual de Salud Pública. Más información sobre el manejo clínico de los casos de dengue están disponibles en las Directrices para el diagnóstico clínico y el tratamiento del dengue, el chikunguña y el Zika y en el Instrumento para el diagnóstico y la atención a pacientes con sospecha de arbovirosis, ambos publicados por la OPS.

OPS reitera las recomendaciones para equipos técnicos a cargo del control de la malaria, que también aplican al personal involucrado en la atención de arbovirosis, disponibles en: https://iris.paho.org/handle/10665.2/52079.

Fuente:

  • Organización Panamericana de la Salud (OPS) file:///C:/Users/dr_ig/Downloads/2024-junio-18-phe-actualizacion-dengue-es-final2.pdf

Título: Actualización epidemiológica - Enfermedad invasiva causada por estreptococos del grupo A - 21 de junio del 2024

Fecha: 22 de Junio de 2024

Resumen. Generalmente el estreptococo del grupo A produce enfermedades leves como amigdalitis y faringitis, en raras ocasiones pueden causar infecciones graves, como fascitis necrotizante, bacteriemia, artritis séptica, endometritis puerperal o neumonía. Aproximadamente, un tercio de estas infecciones invasivas se complican con el síndrome del choque tóxico estreptocócico.

Streptococcus pyogenes, también conocido como estreptococo del grupo A de la clasificación de Langefield (EGA), es un grupo de bacterias grampositivas que causa un amplio espectro de infecciones. Se estima que son responsables de más de 500.000 defunciones anuales en todo el mundo.

Generalmente el EGA produce enfermedades leves como amigdalitis y faringitis, en raras ocasiones pueden causar infecciones graves, como fascitis necrotizante, bacteriemia, artritis séptica, endometritis puerperal o neumonía. Aproximadamente, un tercio de estas infecciones invasivas se complican con el síndrome del choque tóxico estreptocócico.

El 15 de diciembre del 2022, la Organización Mundial de la Salud (OMS) compartió información sobre un aumento de casos de enfermedad invasiva por EGA y de escarlatina en Estados Miembros de la Región de Europa de la OMS, que había generado algunas defunciones, especialmente en niños menores de 10 años. El 19 de diciembre del 2022, la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) publicó una nota informativa sobre un aumento de la ocurrencia de casos de enfermedades producidas por EGA en Uruguay. El 28 de noviembre de 2023, OPS/OMS publicó una alerta epidemiológica a raíz de un aumento de casos de enfermedad invasiva por EGA en Argentina

Recomendaciones:

A continuación, se reiteran las principales recomendaciones para la vigilancia, el manejo clínico, profilaxis y la comunicación de riesgos que fueron publicadas en la alerta epidemiológica de la OPS/OMS del 28 de noviembre del 2023, las cuales siguen vigentes:

Vigilancia clínica y genómica

  • Reforzar las actividades de detección, caracterización y monitoreo de tendencia de los casos de infección invasiva por EGA.
  • Reportar al sistema de vigilancia toda forma inusual e imprevista de infecciones por este agente (formas invasivas, brotes).
  • Notificar al Centro Nacional de Enlace (CNE) para el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de la OMS cualquier repunte inesperado de la incidencia nacional o regional de este tipo de infecciones invasivas.
  • Asegurar el envío de toda cepa aislada de pacientes con formas invasivas, al Laboratorio Nacional de Salud Pública para mayor caracterización y vigilancia genómica de linajes (clones) y sublinajes.

Manejo clínico, prevención y control de infecciones y profilaxis

  • Los profesionales de la salud deben mantener una alta sospecha clínica de infección por EGA, especialmente al evaluar pacientes con infección viral previa, contacto directo con casos de escarlatina o infección invasiva por EGA.
  • Incentivar la consulta de todo caso sintomático sospechoso de EGA, así como el diagnóstico, aislamiento y tratamiento adecuado y oportuno.
  • En caso de ingreso hospitalario por infección invasiva deben aplicarse precauciones para evitar la transmisión por gotículas respiratorias, además de observar siempre las precauciones estándares. En caso de afectación de tejidos (fascitis necrotizantes, heridas infectadas, lesiones cutáneas) se requieren precauciones de contacto. Las precauciones por gotículas respiratorias y de contacto se pueden suspender tras 24 horas de tratamiento antimicrobiano.
  • Aunque no hay una recomendación general sobre la administración de profilaxis, esta medida podría ser considerada en función del grado de exposición y del estado inmunológico de los contactos. Por ejemplo, se podría contemplar la profilaxis en familiares cercanos que han compartido cama o que han tenido contacto cercano, así como en cuidadores que han pasado muchas horas con una persona infectada. También se podría evaluar en contactos inmunodeprimidos, embarazadas, aquellos que han tenido cirugía reciente, alguna herida, o aquellos con antecedentes familiares de fiebre reumática. Asimismo, podría ser considerada durante brotes de faringitis, fiebre reumática aguda o glomerulonefritis post estreptocócica en comunidades cerradas.
  • El régimen consiste en penicilina (adultos, 250 mg vo / 6 h por 10 d; niños, 25mg/kg - máximo 250 mg por dosis - vo / 6 h por 10 d). Si hay alergia a la penicilina, se puede optar por clindamicina o azitromicina, tras confirmar la sensibilidad del aislamiento del paciente índice a estos antimicrobianos.

Tratamiento antibiótico.

El tratamiento antibiótico está indicado en las infecciones por estreptococos del grupo A; la selección del fármaco, la dosis y la vía de administración depende de las manifestaciones clínicas, localización de la infección y características del paciente.

En los casos de infección invasiva (por ejemplo, bacteriemia, fascitis necrotizante) o shock tóxico, se requiere el apoyo de un equipo clínico con expertos en enfermedades infecciosas, cirujanos e intensivistas, ya que el tratamiento incluye la administración inmediata de antimicrobianos endovenosos, manejo de fluidos y apoyo hemodinámico, la evaluación quirúrgica si se necesita para la resección de tejido necrótico y otras medidas de sostén, como la posible administración de inmunoglobulina G. En la presentación inicial de infección invasiva o shock tóxico por estreptococo del grupo A, no se pueden distinguir de sepsis por otros patógenos, de manera que el tratamiento empírico ha de cubrir también Staphylococcus aureus (incluyendo resistentes a la meticilina), así como bacilos gramnegativos. La duración del tratamiento antimicrobiano debe ser ajustada a las características del paciente, incluyendo el origen de la infección y la evolución clínica. Los pacientes con bacteriemia deben recibir tratamiento durante, al menos, 14 días.

Fuente: 

  • Organización Panamericana de la Salud (OPS) file:///C:/Users/dr_ig/Downloads/2024-jun-21-phe-actualizacion-epidemiologica-enfermedad-invasiva-estreptococos-grupo-es.pdf